Iglesia de San Martín de Tours

Morata de Jiloca

Portada | Patrimonio | Bienes culturales | Bienes inmuebles | Iglesia de San Martín de Tours

Contacto

Ayuntamiento de Morata de Jiloca

Carretera de Morata s/n. 50344 Morata de Jiloca (Zaragoza)

976 894 022 morataji@dpz.es

Enlaces relacionados

La iglesia parroquial de San Martín, en Morata de Jiloca, se inscribe tipológicamente en el grupo de iglesias-fortaleza mudéjares estructuradas en una nave única con capillas entre contrafuertes y cabecera formada por tres capillas con testero resto. Es esta una creación genuina del mudéjar aragonés, caracterizada por la racionalidad de su estructura y por sus elementos de forma sólida y sencilla. Este modelo se configuró durante el primer tercio del siglo XIV, difundiéndose hasta las primeras décadas del siglo XV. Otros ejemplos, además del que nos ocupa se pueden encontrar en Azuara, Tobed, Cervera de la Cañada o Torralba de Ribota.

Su fábrica mudéjar data de la primera década del siglo XV. Se trata por lo tanto de uno de los ejemplares más tardíos, lo que explicaría las particularidades que esta iglesia presenta, como el tratamiento de sus muros, sobre todo el septentrional, suntuosamente decorado a base de ladrillo resaltado y cerámica y que se aleja del carácter sobrio y desornamentado propio de esta tipología de iglesias-fortaleza. A finales del siglo XVI la nave del templo será reorientada con la construcción de un nuevo presbiterio a los pies de la nueva iglesia resultante. También se dotó a la parte alta de la construcción de una galería de arquillos que desfigura su aspecto primitivo.

Al interior, la iglesia posee planta de una sola nave con capillas laterales dividida en dos tramos rectangulares cubiertos por bóvedas de crucería sencilla, separados por tres tramos más cortos que se cubren con cañón apuntado y que se contrarrestan en los contrafuertes. Los dos más occidentales son torres-contrafuerte. La reorientación de la iglesia significó la construcción de un nuevo presbiterio a occidente, de planta cuadrada cubierto por crucería sencilla, que quedaba flanqueado por otras dos estancias, sirviendo la meridional como sacristía y la septentrional, tras usos variados en el tiempo, como pórtico abierto a la plaza. Como consecuencia, el presbiterio original quedaba con función de coro, enmascarando su estructura original hasta que la restauración efectuada en el edificio le ha devuelto su aspecto primitivo, colocando allí un retablo procedente de la ermita de la Santa Cruz, una de las obras cumbre de la pintura aragonesa del siglo XV, que se atribuye al llamado «Maestro de Morata».

Al exterior, la construcción se caracteriza por la utilización del ladrillo, levantando sus muros sobre un basamento de sillar. Toda la construcción se destaca mediante un solo volumen prismático, en el que las torres-contrafuerte de los pies quedan embutidas en la fábrica. Tan sólo la torre meridional destaca en altura, elevándose por encima de la cubierta mediante un cuerpo más. Los aspectos más destacados de la construcción se centran en la decoración del muro septentrional, a base de ladrillo resaltado y cerámica policroma en blanco y azul, formando una composición que combina la decoración de cruces de múltiples brazos que al entrecruzarse forman rombos, fajas de esquinillas y arcos mixtilíneos sin entrecruzar que apean bien en pilastras de ladrillo, bien en columnas de cerámica. En este muro destaca también la portada, conceptualmente gótica, a base de arquivoltas apuntadas y abocinadas, gablete de remate y un tímpano decorado con una talla en alabastro representando el grupo de San Martín a caballo partiendo su capa con el pobre. El cierre con alfiz coronado por un friso de arcos mixtilíneos pertenece ya enteramente a la tradición mudéjar. 

Historia

Construcción original. Siglo XV

  • Mudéjar
La carencia de datos documentales o epigráficos que nos ayuden a datar con exactitud la iglesia de San Martín ha obligado a los historiadores a establecer una cronología relativa a través del estudio de sus características tipológicas, estructurales y decorativas, pudiendo centrar su fábrica mudéjar durante la primera década del siglo XV, en los alrededores de 1400.

Reforma. Siglo XVI

El templo mudéjar se verá afectado por las reformas efectuadas a finales del siglo XVI, tendentes a reorientar su nave con la construcción de un nuevo presbiterio a los pies del templo primitivo y que también dotó a la parte alta de la construcción con una galería de arquillos que desfigura su aspecto primitivo.

Declaración. Siglo XX, 1931

La iglesia de San Martín de Tours fue declarada Monumento Histórico Artístico por Decreto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de 3 de junio de 1931, publicado en la Gaceta de 4 de junio de 1931.
El Boletín Oficial de Aragón del día 8 de enero de 2003 publicó la Orden de 28 de noviembre de 2002 del Departamento de Cultura y Turismo por la que se completa la declaración originaria de Bien de Interés Cultural de la denominada Iglesia de San Martín de Tours en Morata de Jiloca (Zaragoza), conforme a la Disposición Transitoria Primera de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural Aragonés.

Restauración. Siglo XX - XXI

Durante el último cuarto del siglo XX se han efectuado varias obras de restauración que han afectado al conjunto del edificio y a la cerámica de la fachada. Una reciente restauración ha recuperado la estructura del presbiterio original, que había quedado totalmente enmascarado, si bien no se ha alterado la reorientación con que se dotó al templo en el XVI.
Entre 2000 y 2001 se llevaron a cabo obras de saneamiento con la finalidad de solucionar problemas de humedades.
Durante el año 2007 se procedió a la restauración del retablo mayor de estilo romanista fechado en el siglo XVI, que recuperó su color tras la intervención del restaurador Enrique de las Casas.

Bibliografía relacionada

ABBAD RIOS, Francisco.

Catálogo Monumental de España. Zaragoza

Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Instituto Diego Velázquez. Madrid, 1958.

BORRÁS GUALIS, GONZALO M.

Arte mudéjar aragonés

Colección Básica Aragonesa. Ed. Guara, 1987.

BORRÁS GUALIS, GONZALO M.

Arte Mudéjar aragonés

CAMPZAR y Col. Oficial de Arquitectos Técnicos y Aparejadores de Zaragoza, Zaragoza, 1985.

MÉNDEZ DE JUAN, JOSÉ FÉLIX et al. (Coord.).

Aragón Patrimonio Cultural Restaurado. 1984/2009. Bienes inmuebles

Gobierno de Aragón, Zaragoza, 2010.

SANMIGUEL MATEO, Agustín.

Torres de ascendencia islámica en las comarcas de Calatayud y Daroca. Aragón (España)

Centro de Estudios Bilbilitanos, Calatayud, 1998.

VV.AA.

Museos sin fronteras. El Arte Mudéjar. La estética islámica en el arte cristiano

Ed. Electa, 2000.

VV.AA.

Tierra Mudéjar. El mudéjar Aragonés, Patrimonio Mundial

Heraldo de Aragón, D.L. 2002.

La iglesia parroquial de San Martín, en Morata de Jiloca, se inscribe tipológicamente en el grupo de iglesias-fortaleza mudéjares estructuradas en una nave única con capillas entre contrafuertes y cabecera formada por tres capillas con testero resto. Es esta una creación genuina del mudéjar aragonés, caracterizada por la racionalidad de su estructura y por sus elementos de forma sólida y sencilla. Este modelo se configuró durante el primer tercio del siglo XIV, difundiéndose hasta las primeras décadas del siglo XV. Otros ejemplos, además del que nos ocupa se pueden encontrar en Azuara, Tobed, Cervera de la Cañada o Torralba de Ribota.

Su fábrica mudéjar data de la primera década del siglo XV. Se trata por lo tanto de uno de los ejemplares más tardíos, lo que explicaría las particularidades que esta iglesia presenta, como el tratamiento de sus muros, sobre todo el septentrional, suntuosamente decorado a base de ladrillo resaltado y cerámica y que se aleja del carácter sobrio y desornamentado propio de esta tipología de iglesias-fortaleza. A finales del siglo XVI la nave del templo será reorientada con la construcción de un nuevo presbiterio a los pies de la nueva iglesia resultante. También se dotó a la parte alta de la construcción de una galería de arquillos que desfigura su aspecto primitivo.

Al interior, la iglesia posee planta de una sola nave con capillas laterales dividida en dos tramos rectangulares cubiertos por bóvedas de crucería sencilla, separados por tres tramos más cortos que se cubren con cañón apuntado y que se contrarrestan en los contrafuertes. Los dos más occidentales son torres-contrafuerte. La reorientación de la iglesia significó la construcción de un nuevo presbiterio a occidente, de planta cuadrada cubierto por crucería sencilla, que quedaba flanqueado por otras dos estancias, sirviendo la meridional como sacristía y la septentrional, tras usos variados en el tiempo, como pórtico abierto a la plaza. Como consecuencia, el presbiterio original quedaba con función de coro, enmascarando su estructura original hasta que la restauración efectuada en el edificio le ha devuelto su aspecto primitivo, colocando allí un retablo procedente de la ermita de la Santa Cruz, una de las obras cumbre de la pintura aragonesa del siglo XV, que se atribuye al llamado «Maestro de Morata».

Al exterior, la construcción se caracteriza por la utilización del ladrillo, levantando sus muros sobre un basamento de sillar. Toda la construcción se destaca mediante un solo volumen prismático, en el que las torres-contrafuerte de los pies quedan embutidas en la fábrica. Tan sólo la torre meridional destaca en altura, elevándose por encima de la cubierta mediante un cuerpo más. Los aspectos más destacados de la construcción se centran en la decoración del muro septentrional, a base de ladrillo resaltado y cerámica policroma en blanco y azul, formando una composición que combina la decoración de cruces de múltiples brazos que al entrecruzarse forman rombos, fajas de esquinillas y arcos mixtilíneos sin entrecruzar que apean bien en pilastras de ladrillo, bien en columnas de cerámica. En este muro destaca también la portada, conceptualmente gótica, a base de arquivoltas apuntadas y abocinadas, gablete de remate y un tímpano decorado con una talla en alabastro representando el grupo de San Martín a caballo partiendo su capa con el pobre. El cierre con alfiz coronado por un friso de arcos mixtilíneos pertenece ya enteramente a la tradición mudéjar. 

Historia

Construcción original. Siglo XV

  • Mudéjar
La carencia de datos documentales o epigráficos que nos ayuden a datar con exactitud la iglesia de San Martín ha obligado a los historiadores a establecer una cronología relativa a través del estudio de sus características tipológicas, estructurales y decorativas, pudiendo centrar su fábrica mudéjar durante la primera década del siglo XV, en los alrededores de 1400.

Reforma. Siglo XVI

El templo mudéjar se verá afectado por las reformas efectuadas a finales del siglo XVI, tendentes a reorientar su nave con la construcción de un nuevo presbiterio a los pies del templo primitivo y que también dotó a la parte alta de la construcción con una galería de arquillos que desfigura su aspecto primitivo.

Declaración. Siglo XX, 1931

La iglesia de San Martín de Tours fue declarada Monumento Histórico Artístico por Decreto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de 3 de junio de 1931, publicado en la Gaceta de 4 de junio de 1931.
El Boletín Oficial de Aragón del día 8 de enero de 2003 publicó la Orden de 28 de noviembre de 2002 del Departamento de Cultura y Turismo por la que se completa la declaración originaria de Bien de Interés Cultural de la denominada Iglesia de San Martín de Tours en Morata de Jiloca (Zaragoza), conforme a la Disposición Transitoria Primera de la Ley 3/1999, de 10 de marzo, de Patrimonio Cultural Aragonés.

Restauración. Siglo XX - XXI

Durante el último cuarto del siglo XX se han efectuado varias obras de restauración que han afectado al conjunto del edificio y a la cerámica de la fachada. Una reciente restauración ha recuperado la estructura del presbiterio original, que había quedado totalmente enmascarado, si bien no se ha alterado la reorientación con que se dotó al templo en el XVI.
Entre 2000 y 2001 se llevaron a cabo obras de saneamiento con la finalidad de solucionar problemas de humedades.
Durante el año 2007 se procedió a la restauración del retablo mayor de estilo romanista fechado en el siglo XVI, que recuperó su color tras la intervención del restaurador Enrique de las Casas.

Bibliografía relacionada

ABBAD RIOS, Francisco.

Catálogo Monumental de España. Zaragoza

Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Instituto Diego Velázquez. Madrid, 1958.

BORRÁS GUALIS, GONZALO M.

Arte mudéjar aragonés

Colección Básica Aragonesa. Ed. Guara, 1987.

BORRÁS GUALIS, GONZALO M.

Arte Mudéjar aragonés

CAMPZAR y Col. Oficial de Arquitectos Técnicos y Aparejadores de Zaragoza, Zaragoza, 1985.

MÉNDEZ DE JUAN, JOSÉ FÉLIX et al. (Coord.).

Aragón Patrimonio Cultural Restaurado. 1984/2009. Bienes inmuebles

Gobierno de Aragón, Zaragoza, 2010.

SANMIGUEL MATEO, Agustín.

Torres de ascendencia islámica en las comarcas de Calatayud y Daroca. Aragón (España)

Centro de Estudios Bilbilitanos, Calatayud, 1998.

VV.AA.

Museos sin fronteras. El Arte Mudéjar. La estética islámica en el arte cristiano

Ed. Electa, 2000.

VV.AA.

Tierra Mudéjar. El mudéjar Aragonés, Patrimonio Mundial

Heraldo de Aragón, D.L. 2002.

Contacto

Ayuntamiento de Morata de Jiloca

Carretera de Morata s/n. 50344 Morata de Jiloca (Zaragoza)

976 894 022 morataji@dpz.es

Enlaces relacionados

Share this
Send this to a friend