Iglesia de Nuestra Señora de los Santos Justo y Pastor
La iglesia de los Santos Justo y Pastor de Urmella es un edificio de planta basilical, de tres naves y cuatro tramos, cada una de ellas. La nave central es de mayor anchura y altura que las laterales. Originariamente las tres naves tenían como cabecera ábsides, si bien el central desapareció en la reforma de 1613, y el de la nave norte se vio muy afectado por las obras realizadas en 1913, como consecuencia de la construcción de la escalera de acceso al coro que se situó sobre el atrio de acceso. A los pies había una tribuna, actualmente cegada y sin acceso desde el templo.
El interior fue compartimentado en 1613, cuando se derriba el ábside central para realizar la entrada por ese lugar y reorientar la iglesia. La nave central queda reducida a tres tramos, al haberse colocando un muro de cierre en el frente de lo que fue tribuna. Las naves laterales también se reducen a dos tramos, levantando sendos muros de separación entre los tramos segundo y tercero. Los primeros tramos de las tres naves también están separados mediante muros del resto del templo, no siendo posible el acceso desde el interior.
Una de las características más relevantes del edificio es la existencia de una tribuna a los pies de la nave central, no accesible por estar incorporada a la vivienda colindante. Su planta baja es un atrio cubierto con bóveda de arista que sustenta la tribuna, en su momento abierta hacia la iglesia. Este elemento arquitectónico correspondería a la primera fase constructiva, dentro del estilo del denominado románico lombardo, al igual que gran parte de la nave norte, que conserva las bóvedas de arista en sus tramos segundo, tercero y cuarto. El primer tramo de la nave norte es de bóveda de cañón, correspondiendo a una fase posterior, y el segundo ahora está separado por un muro de los otros dos. En este caso el espacio, tras la reorientación de 1613, se destinó a zona de almacén y se dispuso una escalera de piedra que comunicaba con una puerta del piso superior denominado “cuartos del prior”. Al interior está profundamente transformado por la escalera que se construyó para acceder al coro situado sobre el atrio del nuevo acceso.
La portada es de carácter clasicista, muy retardataria para la fecha que figura en la cartela del interior del frontón, 1613. Se trata de una puerta moldurada, con arco de medio punto, inscrita entre dos pilastras toscanas, acanaladas, sobre plinto. El friso presenta triglifos y metopas. El frontón es triangular y dispone en sus vértices de bolas sobre taco cúbico.
El atrio del siglo XVII se cubría con bóveda de cañón. En las obras de 1913 se divide en dos alturas, a la superior se la dota de un suelo de viga de madera y yeso, para ubicar el coro. A su vez, sobre éste se levanta la torre con el cuerpo de campanas. La diversidad de los paramentos permite afirmar que se realiza con posterioridad al atrio, apreciándose todavía la primera disposición triangular de éste. Lo más probable es que se ejecutara en 1913, al igual que el gran óculo que ilumina el coro alto.
La nave sur, al igual que ocurría con la norte, en la actualidad es visible en sus dos tramos más próximos al absidiolo. El primer tramo se segregó del resto del edificio, y el segundo se trasformó en sacristía, con puerta directa al nuevo presbiterio y con una ventana que se abrió en su muro sur para iluminarla. Todos los tramos se cubren con bóveda de cañón dividida en tramos por arcos torales. Finaliza en un absidiolo que en su cara exterior tiene arranque de dos lesenas, interrumpidas a poca altura del suelo. El muro sur, en su fachada hacia el cementerio, se articula en tres tramos de anchura irregular, separados por contrafuertes. En cada uno de los tramos se abren vanos de iluminación y una puerta cegada.
Historia
Construcción original. Siglo XI
- Edad Media
- Románico Lombardo
Cambio de orientación. Siglo XVII, 1613
Desamortización. Siglo XIX, 1820
Reforma. Siglo XX
Destrucción de elementos muebles. Siglo XX
Declaración. Siglo XXI, 2026
Bibliografía relacionada
La iglesia de los Santos Justo y Pastor de Urmella es un edificio de planta basilical, de tres naves y cuatro tramos, cada una de ellas. La nave central es de mayor anchura y altura que las laterales. Originariamente las tres naves tenían como cabecera ábsides, si bien el central desapareció en la reforma de 1613, y el de la nave norte se vio muy afectado por las obras realizadas en 1913, como consecuencia de la construcción de la escalera de acceso al coro que se situó sobre el atrio de acceso. A los pies había una tribuna, actualmente cegada y sin acceso desde el templo.
El interior fue compartimentado en 1613, cuando se derriba el ábside central para realizar la entrada por ese lugar y reorientar la iglesia. La nave central queda reducida a tres tramos, al haberse colocando un muro de cierre en el frente de lo que fue tribuna. Las naves laterales también se reducen a dos tramos, levantando sendos muros de separación entre los tramos segundo y tercero. Los primeros tramos de las tres naves también están separados mediante muros del resto del templo, no siendo posible el acceso desde el interior.
Una de las características más relevantes del edificio es la existencia de una tribuna a los pies de la nave central, no accesible por estar incorporada a la vivienda colindante. Su planta baja es un atrio cubierto con bóveda de arista que sustenta la tribuna, en su momento abierta hacia la iglesia. Este elemento arquitectónico correspondería a la primera fase constructiva, dentro del estilo del denominado románico lombardo, al igual que gran parte de la nave norte, que conserva las bóvedas de arista en sus tramos segundo, tercero y cuarto. El primer tramo de la nave norte es de bóveda de cañón, correspondiendo a una fase posterior, y el segundo ahora está separado por un muro de los otros dos. En este caso el espacio, tras la reorientación de 1613, se destinó a zona de almacén y se dispuso una escalera de piedra que comunicaba con una puerta del piso superior denominado “cuartos del prior”. Al interior está profundamente transformado por la escalera que se construyó para acceder al coro situado sobre el atrio del nuevo acceso.
La portada es de carácter clasicista, muy retardataria para la fecha que figura en la cartela del interior del frontón, 1613. Se trata de una puerta moldurada, con arco de medio punto, inscrita entre dos pilastras toscanas, acanaladas, sobre plinto. El friso presenta triglifos y metopas. El frontón es triangular y dispone en sus vértices de bolas sobre taco cúbico.
El atrio del siglo XVII se cubría con bóveda de cañón. En las obras de 1913 se divide en dos alturas, a la superior se la dota de un suelo de viga de madera y yeso, para ubicar el coro. A su vez, sobre éste se levanta la torre con el cuerpo de campanas. La diversidad de los paramentos permite afirmar que se realiza con posterioridad al atrio, apreciándose todavía la primera disposición triangular de éste. Lo más probable es que se ejecutara en 1913, al igual que el gran óculo que ilumina el coro alto.
La nave sur, al igual que ocurría con la norte, en la actualidad es visible en sus dos tramos más próximos al absidiolo. El primer tramo se segregó del resto del edificio, y el segundo se trasformó en sacristía, con puerta directa al nuevo presbiterio y con una ventana que se abrió en su muro sur para iluminarla. Todos los tramos se cubren con bóveda de cañón dividida en tramos por arcos torales. Finaliza en un absidiolo que en su cara exterior tiene arranque de dos lesenas, interrumpidas a poca altura del suelo. El muro sur, en su fachada hacia el cementerio, se articula en tres tramos de anchura irregular, separados por contrafuertes. En cada uno de los tramos se abren vanos de iluminación y una puerta cegada.
Historia
Construcción original. Siglo XI
- Edad Media
- Románico Lombardo

