La antigua Sinagoga de Híjar, hoy iglesia de San Antonio Abad, vuelve a situarse en el centro del debate patrimonial gracias a la reciente restauración de los revestimientos murales del muro del hejal, un hallazgo que aporta claves únicas sobre la cultura judía en Aragón y España.
Declarado Bien de Interés Cultural en 2018, este edificio, con más de seis siglos de historia, conserva testimonios materiales excepcionales de su pasado como lugar de culto hebreo, entre ellos la representación de una menoráh y una inscripción en hebreo, que se suman a los elementos cristianos añadidos tras la conversión del templo en 1492.
El inmueble, que se sitúa en la zona más alta de la población, donde se ubicaba históricamente el barrio de la judería, presenta una nave única de planta rectangular dividida en cuatro tramos por tres grandes arcos ligeramente apuntados, que actúan como arcos diafragma al sostener una magnífica techumbre de madera a dos aguas. Su fábrica actual es de tapial, adobe y ladrillo enfoscado tanto al exterior como al interior y rematado por una cubierta de teja cerámica y ha sido objeto de numerosas ampliaciones y reformas a lo largo de su historia.
En 2017, durante las obras de restauración interior del edificio llevadas a cabo por Suelo y Vivienda de Aragón gracias a la financiación del FITE, se constató la existencia de grisallas renacentistas y parte de un retablo pintado barroco en el muro testero de la iglesia. Esto motivó que, a mediados de 2018, se realizara un estudio de catas murales para el conocimiento de posibles decoraciones subyacentes ocultas.
Como consecuencia de este estudio se desmontó el retablo mayor dedicado a san Antón (obra de 1951), localizándose de esta manera un vano enmarcado por una decoración en yeso que se ha identificado como la embocadura del hejal (o arón ha –kódesh) de la antigua sinagoga, que era el armario donde se guardaban los rollos de la Toráh. Y, además, en el eje superior del hejal, un óculo también tallado en yeso y una serie de motivos decorativos pintados en desigual estado de conservación, pertenecientes a distintas épocas del edificio, dos consecutivas siendo todavía sinagoga y tres teniendo ya culto cristiano.
Entre los elementos descubiertos en estas catas destacan la menoráh o candelabro de siete brazos representado en la parte izquierda del muro y una inscripción en letras hebreas situada en la parte derecha del mismo.
A pesar de que actualmente se barajan diversas hipótesis sobre su configuración como sinagoga y la posición de los diversos elementos de tradición hebrea hallados (el citado hejal, la tribuna para la lectura de los textos sagrados -bimáh o thevá-, los asientos, la zona reservada para las mujeres y niños, el patio de entrada o azará, etc.), lo que está claro es que el edificio cumplió esta función en su origen (posiblemente el siglo XIV), reformándose profundamente como sinagoga en 1410 y manteniendo este uso hasta la expulsión de los judíos en 1492 para pasar a ser después iglesia cristiana.
En cualquier caso, los restos conservados de época judía son excepcionales, según los numerosos expertos que los han estudiado, y sirven para seguir avanzando en el conocimiento de la cultura judía no solo en Aragón sino en toda España.
Proceso de restauración de los revestimientos murales de la antigua Sinagoga de Híjar. Iglesia de San Antonio Abad.
En agosto de 2023, tras la finalización de la 2ª fase de Intervención de restauración del edificio desde Suelo y Vivienda de Aragón y con el objeto de abordar la recuperación de los interesantes revestimientos murales aparecidos en este paramento, desde la Dirección General de Patrimonio Cultural se encargó la redacción del Proyecto para la restauración de los revestimientos del muro del hejal de la sinagoga de Híjar (Teruel) a Albarium S.L., empresa que posteriormente resultó adjudicataria del contrato para su ejecución por un importe de 76.593,07 € (IVA incluido), cuyos trabajos se han desarrollado entre los meses de agosto y diciembre de 2024.
Dada la trascendencia de los restos localizados, el objetivo de la intervención ha sido poner en valor los excepcionales elementos de tradición hebrea conservados en el muro del hejal, pertenecientes principalmente a la sinagoga del siglo XV, sin restar importancia a las aportaciones cristianas de épocas posteriores (siglos XVI al XVIII), como muestra de respeto a la historia material del bien.
Como trabajos previos a la instalación del andamio, se derribó la hornacina de la esquina suroeste, se eliminaron los cementos que cubrían el zócalo y se vació el vano del hejal. Además, una vez reforzado el dintel de dicho vano y macizada la hornacina, se revistió con morteros de yeso tradicional toda la zona baja del muro en sustitución de los cementos eliminados.
Ya instalados los medios auxiliares necesarios (andamios, sistema de cableado eléctrico, iluminación, material de oficina, herramientas y productos necesarios), la intervención comenzó con la documentación gráfica y fotográfica del estado de conservación inicial del conjunto mural.
A continuación, se procedió a la repetición de los ensayos de limpieza y, sobre todo, de consolidación de grisallas y policromías experimentados en la fase de proyecto. Se realizó el estudio de estratos subyacentes, previo a la extracción del fragmento de grisalla renacentista superpuesto a la menoráh, mediante fotografía IR y un examen de fluorescencia con luz UV, cuyos resultados avalaron la extracción de dicho fragmento como única forma de visibilizar la totalidad de los restos hebreos.
En este sentido y para garantizar la recuperación de todos los elementos presentes en el muro del hejal, se procedió a la retirada mecánica de aquellos materiales superpuestos que hacían peligrar su conservación e impedían una correcta contemplación del conjunto como pinturas al silicato aplicadas en una reciente intervención, sucesivos encalados superpuestos, restauraciones burdas, etc.
A continuación, se consolidó el mortero de yeso de soporte y se estabilizaron grietas y fisuras. Y una vez vaciado el hueco del hejal y reforzado el dintel del mismo, se consolidaron las labores de yeso y se reconstruyeron en líneas generales las molduras desaparecidas del mismo.
Cuando fueron totalmente visibles las distintas policromías, los trabajos continuaron con la limpieza y consolidación de los estratos pictóricos. La limpieza, siempre de carácter selectivo y controlado, fue gradual, por estratos, conservando la integridad de los materiales originales y la unidad estética del conjunto.
Grisalla renacentista del siglo XVI. Iglesia de San Antonio Abad. Restauración de los revestimientos murales de la antigua Sinagoga de Híjar
Finalmente, la reintegración pictórica, siguiendo los criterios de reversibilidad y discernibilidad, permitió recuperar la lectura e interpretación iconográfica, así como la calidad técnica y estética del conjunto pictórico formado por la policromía hebrea del siglo XV, la grisalla renacentista del siglo XVI, la decoración barroca del siglo XVIII y los fondos en yeso visto, además del marco en yeso tallado del propio hejal.
Por otro lado, una vez realizado el estudio de extracción y restauración del fragmento en el que la grisalla interfería con la menoráh, se procedió a la ejecución de la operación, colocando dicho fragmento extraído en un nuevo soporte rígido e inerte, para continuar con su restauración integral, siguiendo los mismos criterios de fijación, consolidación y reintegración mantenidos en los motivos policromados presentes en el resto del muro.
Durante la totalidad de la intervención, supervisada por los técnicos del Servicio de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural, se realizó un seguimiento termohidrográfico de las constantes de Humedad Relativa y Temperatura en el interior de la sinagoga.
Todas estas actuaciones han llevado aparejada una importante labor de documentación gráfica y fotográfica, así como diversos estudios de materiales y pruebas, cuyos resultados se han plasmado en una memoria final de los trabajos, que ha incluido también un plan de mantenimiento y conservación preventiva para el futuro. Además, también se han realizado un póster y un vídeo con imágenes de todo el proceso de intervención.
