La colección permanente del Museo de Huesca estrena nueva iluminación

La sala 4 presenta un sistema led que no solo mejora la experiencia del visitante, sino que contribuye a respetar las condiciones de conservación de las piezas expuestas

El Museo de Huesca estrena nueva iluminación para las vitrinas de su sala 4, dedicadas a la Alta Edad Media musulmana y cristiana. Utilizando un sistema led, que garantiza una buena iluminación respetando las condiciones de conservación de las piezas expuestas ya que no incrementa la temperatura ni afecta a los pigmentos, se ha logrado una sustancial mejora en la contemplación de los objetos de cultura material ubicados en estas vitrinas, además de contribuir a la eficiencia energética de la iluminación.

Asimismo, el Museo ha añadido una nueva vitrina también con iluminación led para la exposición de una de sus piezas más destacadas, el Tiraz de Colls, un tejido hispanomusulmán del siglo XI que ahora puede contemplarse en todo su esplendor con unas condiciones de iluminación idóneas para su conservación, que en el caso de los tejidos son siempre muy delicadas.

Gracias a estas actuaciones, el público que se acerque hasta el museo oscense va a poder disfrutar mejor de varias de las piezas señeras del patrimonio cultural aragonés, como el propio Tiraz de Colls o los anillos procedentes del Panteón Real de San Juan de la Peña.

Esta intervención se ha acometido este 2018, en plena celebración del Año Europeo del Patrimonio Cultural. Bajo el lema "Nuestro patrimonio: donde el pasado se encuentra con el futuro", se busca fomentar el intercambio y la valoración del patrimonio cultural de Europa como un recurso compartido, sensibilizar acerca de la historia y los valores comunes y reforzar un sentimiento de pertenencia a un espacio común europeo.

Una de las funciones primordiales de los museos es la conservación del patrimonio cultural que custodian para el conocimiento y disfrute de la ciudadanía, actual y venidera. Esta labor de conservación es, por tanto, un compromiso social en el que el Museo de Huesca destaca, trabajando además en su sostenibilidad. Uno de los principales métodos de conservación de los bienes culturales es la denominada conservación preventiva, es decir, todas aquellas intervenciones que se anticipan a los factores que son susceptibles de causar deterioros a los fondos custodiados en el museo, bien actuando directamente sobre los objetos, bien haciéndolo sobre el entorno que les es propio con el fin de prevenir y evitar los posibles daños que pudieran afectarles. 

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