La cuna y el relicario de Santa Waldesca vuelven al Real Monasterio de Santa María de Sijena

Las dos piezas pueden verse en la Sala Capitular junto al retrato de la Infanta Dulce de Sijena que hasta ahora se mostraba en los antiguos dormitorios

El Real Monasterio de Santa María de Sijena sigue completando su colección artística con la incorporación de dos nuevas piezas: una cuna de plata del segundo tercio siglo XVI y primer tercio siglo XVII que se recuperó en julio de 2016 cuando iba a ser subastada y se encontraba desde entonces en el Museo de Zaragoza, y el relicario de Santa Waldesca, que fue localizado en Tarragona y permanecía custodiado en el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena. Las dos piezas lucen desde hoy en la Sala Capitular, donde también se ha colocado el retrato de la Infanta Dulce de Sijena (1608-1622), que fue recuperado del Museo de Lérida el año pasado y durante este tiempo se ha mostrado en los antiguos dormitorios. El óleo de la hija de la reina Doña Sancha, que ha sido reenmarcado, vuelve así al lugar que ocupaba originalmente.

La consejera de Educación, Cultura y Deporte, Mayte Pérez, ha descubierto la vitrina en la que a partir de ahora se podrá contemplar la cuna, el niño Jesús y el ajuar que la acompañan y ha declarado que el Monasterio es un elemento estratégico para el Departamento que dirige y "la inversión más importante en patrimonio de la legislatura".

"Todas las administraciones y los ciudadanos estamos haciendo un esfuerzo por este Monasterio, que es cuna de Aragón -ha dicho la consejera-. Hemos trabajado por traer las piezas del MNAC y del Museo de Lérida y seguimos trabajando para que vuelvan las pinturas murales. El Monasterio se ha convertido en un reclamo turístico que ayuda a la economía de la zona: este año llevamos 10.000 visitas, más las 5.000 del año pasado".

Mayte Pérez ha apelado asimismo durante este acto a la Audiencia Provincial de Huesca a que resuelva de manera definitiva el fallo sobre las pinturas murales.

Pérez ha podido contemplar cómo ha quedado esta estancia del monasterio sijenense tras la finalización de las obras la pasada semana. Con estos trabajos, en los que el Departamento ha invertido 400.000 euros, la sala se dota del sistema de climatización museístico más avanzado del mundo, dejando el espacio perfectamente listo para la recepción de las pinturas murales, a la espera de que se dicte la sentencia confirmatoria del auto de la Audiencia Provincial de Huesca que en julio de 2016 daba la razón a Aragón y confirmaba que estas obras de arte debían retornar a su lugar de origen.

Si bien la Sala Capitular ya disponía de un sistema de climatización acorde a las necesidades de la restitución de las pinturas, con las actuaciones realizadas se ha instalado un sistema más actual, que permite su control a distancia, obteniendo las condiciones ambientales adecuadas de temperatura y humedad para la conservación de obras de arte.

Además de estos trabajos, también se han acometido obras de albañilería y acabado en el interior de la sala y una mejora de los accesos a la zona de exposición de los bienes, en los antiguos dormitorios.

Plan Director del Real Monasterio de Santa María de Sijena

El Gobierno de Aragón encargó este año al equipo de arquitectos Pemán y Franco el proyecto del Plan Director del Real Monasterio de Santa María de Sijena, que va a suponer una intervención global en el edificio en distintas fases. Como estaba previsto, a lo largo de este año se ha redactado la primera fase, cuyas obras comenzarán en 2019 y que se centrarán en la restauración de la Capilla de la Inmaculada. Este proyecto tiene un presupuesto de cerca de 300.000 euros. Además, también el próximo año, se procederá a la redacción del proyecto de la siguiente fase, que supondrá la adaptación de espacios en el Palacio de Doña Sancha, donde estará ubicada la zona expositiva del patrimonio artístico de Sijena recuperado del MNAC y del Museo de Lérida, y que está valorada en alrededor de 3 millones de euros.

Esto supondrá multiplicar casi por tres el espacio dedicado a la exhibición de las piezas, que estarán conservadas en vitrinas con una climatización independiente en un espacio de 610 metros cuadrados, frente a los 230 de los antiguos dormitorios. Mientras duran los trabajos, las piezas se podrán seguir visitando en su emplazamiento actual, que ya fue acondicionado para este fin a comienzos de esta legislatura. Hay que recordar que el Gobierno de Aragón ha invertido ya en esta legislatura un millón de euros en rehabilitar los antiguos dormitorios y en los trabajos de la sala capitular.


Cuna, Niño Jesús y ajuar (segundo tercio siglo XVI y primer tercio siglo XVII)

Cuna de plata con escultura de niño Jesús tallado en marfil, situada en el interior de la misma. La superficie rectangular de la cuna está sustentada por cuatro leones en sus esquinas. La marca Caes hace referencia a la ciudad de Zaragoza con león rampante a la izquierda de la leyenda. La decoración es de tipo floral y se circunscribe a los cuatro lados del rectángulo. Cuatro columnas abalaustradas con pie prismático y tracerías góticas, rematadas con figuras, sustentan la estructura que rodea la cuna, a modo de templete. Todo el conjunto se encuentra ornado con pequeñas campanillas.

El ajuar que acompaña a la cuna está realizado en plata y está compuesto por 18 piezas (candelabros, platos, bandejas, entre otros).

Materiales: plata, aleación base cobre.
Medidas: 28 x 22,50 x 34 cm

Relicario de Santa Waldesca

Relicario con fragmento de costilla de Santa Waldeska o Ubaldesca, mártir de ascendencia italiana de gran veneración en el Real Monasterio de Santa María de Sijena

Se trata de una obra con pie abalaustrado, cuerpo en forma de naveta, adaptado a la forma curva de la reliquia, ornado con cuatro perlas y la cruz sanjuanista en la parte central. Del cuerpo arrancan cuatro volutas simétricas rematadas de forma antropomorfa, dos en los extremos y otras dos de mayor tamaño en la parte central que se unen para sustentar una cruz en su parte superior. 

Se trata de un regalo que el Gran Maestre de la Orden de Malta le hizo en 1597, en plena época contrarreformista de gran devoción a las reliquias, a la entonces Priora de Sijena, doña Serena de Moncayo (priora desde 1593 a 1608). Según testimonio de Mariano de Pano, se encontraba expuesto en el Coro de la Iglesia.

Plata repujada 
Finales siglo XVI 

Infanta Dulce de Sijena (ca. 1608-1622)

Este retrato estuvo ubicado en la Sala Capitular donde ahora lo exponemos y evoca a la Infanta Dulce, hija de la reina Doña Sancha que a la edad de ocho años ingresa en la primera comunidad constituida en Sijena. Meses después muere y es enterrada en el Panteón Real. Estamos por tanto ante un retrato idealizado, regalo de la madre de dos religiosas a comienzos del siglo XVII.

En este lienzo se representa a la priora en su juventud, al modo del retrato cortesano característico del barroco, muy en consonancia con su rango. Con la mano izquierda sostiene una vara de azucenas, símbolo de castidad, y con la derecha el báculo abacial, en una iconografía muy común en este tipo de retratos

Óleo sobre lienzo
Medidas: 210 x 112 cm

*Fuente: www.aragonhoy.net

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